La región vinícola de Burdeos es especial por sí misma, pero a medida que exploras sus viñedos más a fondo, llegarás a un lugar verdaderamente espectacular: Saint-Émilion. Con esta entrada, accederás al Château La Croizille, donde podrás degustar vinos producidos por la familia De Schepper-De Mour desde 1950.
Cuando llegues, te sorprenderá lo moderno que es el viñedo. A pesar de las raíces romanas de la región, el edificio tiene un diseño vanguardista y el terruño ha demostrado ser el lugar perfecto para el cultivo.