Embárcate en un encantador viaje desde Milán hasta el pintoresco Lago de Garda, donde la belleza natural y el encanto histórico se combinan para crear una experiencia inolvidable. Explora dos de los destinos más encantadores del lago: Saló y Sirmione, y disfruta de un pintoresco paseo en barco.
Salga de Milán y conduzca a través de la pintoresca campiña italiana, descubriendo los impresionantes paisajes de Italia. Al acercarse al lago de Garda, sienta cómo crece la ilusión por las pintorescas maravillas que le aguardan.
Primero, visite Saló, un encantador pueblo enclavado en la orilla oeste del lago de Garda. Conocido por su elegante paseo marítimo y su arquitectura histórica, Saló ofrece la combinación perfecta de relajación y exploración. Pasee por el vibrante paseo marítimo, admire los impresionantes edificios renacentistas y sumérjase en la serenidad de este encantador pueblo.
No pierda la oportunidad de visitar la Catedral de Saló y el fascinante Museo de Saló, que le permitirán descubrir la rica historia y cultura de la región. Continúe su viaje hacia Sirmione, una impresionante península que se adentra en el lago de Garda. Conocida a menudo como la "Perla del Lago", Sirmione es famosa por sus espectaculares paisajes, aguas termales y tesoros históricos.
Pasee por las estrechas calles adoquinadas del casco antiguo y maravíllese con el impresionante Castillo Scaligero, una fortaleza medieval que ofrece vistas panorámicas del lago y sus alrededores. Una visita a la Grotte di Catullo, los restos de una gran villa romana, ofrece una fascinante visión de la historia antigua.
Uno de los aspectos más encantadores del recorrido es un tranquilo paseo en barco por el lago de Garda. Mientras navega por las cristalinas aguas del lago, disfrutará de impresionantes vistas de las colinas circundantes, los encantadores pueblos junto al lago y los exuberantes paisajes.
Esta perspectiva única le permite apreciar plenamente la belleza natural y la serenidad del lago de Garda, creando una experiencia verdaderamente memorable.