El día comenzará temprano saliendo del hotel rumbo a la frontera entre Brasil y Argentina para pasar el control migratorio. Una vez hecho esto, se realizará el mismo trámite en el lado argentino. Después, conduciremos durante 25 minutos hasta el Parque Nacional Iguazú. Al llegar, haremos una parada para comprar las entradas (deben pagarse en pesos argentinos una vez dentro del parque; se aceptan otras monedas) y podremos comprar agua o ponchos. Visitaremos las cataratas desde el lado argentino, donde podrán verlas desde diferentes ángulos.
*Sendero Garganta del Diablo – comenzando con un tren a la jungla que nos lleva a una estación que nos conduce a una pasarela de 1100 metros (ida) justo encima del río Iguazú, y acercándonos a una de las experiencias más impresionantes la “Garganta del Diablo”.
*Sendero Superior – recorrido a pie de aproximadamente 1750 metros para apreciar el 60% de las cataratas rodeadas de un maravilloso paisaje de flora del Parque Nacional.
*Sendero Inferior – recorrido a pie de 1400 metros donde podrás tener la experiencia de acercarte a las cataratas.
*Pausa para el Almuerzo – Una pequeña pausa para almorzar dentro del parque nacional (el almuerzo no está incluido). Las opciones serán desde una empanada típica argentina (pastel típico de Argentina), algunas opciones de sándwiches, incluso para vegetarianos un sándwich vegetariano y la oportunidad de probar el típico asado argentino en este restaurante Buffet.
Después del almuerzo iremos al lado brasileño de las cataratas.
Por la tarde, visitaremos el lado brasileño de las cataratas. Al llegar al Centro de Visitantes, donde deberá comprar la entrada, encontrará cajeros automáticos, baños, una tienda de recuerdos y una pequeña cafetería. Tras pasar el control de seguridad, conduciremos de 10 a 15 minutos por el parque para comenzar el recorrido a pie.
Recorreremos un sendero de 1200 metros para disfrutar de una vista panorámica. Una forma maravillosa de terminar el día admirando todo lo que la Madre Naturaleza nos ofrece. Una hermosa perspectiva de las aproximadamente 275 cascadas. Al final del sendero, esta pasarela nos brindará una vista panorámica de la Garganta del Diablo, donde podremos sentir la neblina de las cascadas. Para terminar el día, disfrutaremos de este paisaje lleno de energía. Al final del sendero, tendremos la oportunidad de tomar un elevador panorámico o, si aún estamos dispuestos a caminar un poco más, un pequeño sendero de 200 metros para subir a la parte superior del elevador. Al finalizar esta experiencia, regresaremos al hotel.