Su recorrido a pie comienza en el monumento Tugu, símbolo de unidad y resiliencia, que se mantiene firme desde su construcción por el sultán Hamengkubuwono I. Desde la perspectiva indonesia, Tugu representa el espíritu de independencia que ha formado parte de la historia de Yogyakarta desde su fundación. Al caminar por Jalan Mangkubumi, pasará por el Kantor Kedaulatan Rakyat, un lugar emblemático donde la prensa luchó por la libertad, lo que pone de relieve el papel vital de los medios de comunicación en la lucha por la independencia de Indonesia.
Más abajo, el Hotel Toegoe ofrece una visión del lujo reservado a los funcionarios holandeses durante el régimen colonial, un marcado contraste con las dificultades que atravesaba la población local bajo la ocupación. El cercano monumento Tetengger Yogya Kembali conmemora el papel vital de Yogyakarta en la lucha contra las potencias coloniales, recordando la contribución de la ciudad a la eventual independencia de Indonesia.
En el Grand Inna Hotel y Gedung DPRD, su guía le explicará cómo las estructuras de gobierno colonial dieron forma al panorama político de Indonesia, mientras que Gerbang Kampung Ketandan abre una ventana a la herencia multicultural de Yogyakarta, en particular a la comunidad chino-indonesia, cuyas vidas se vieron afectadas por las políticas coloniales holandesas.
Al llegar a Pasar Beringharjo, el bullicioso mercado revela la fusión de la vida tradicional javanesa con el sistema económico colonial, ofreciendo una perspectiva única sobre cómo las comunidades locales se adaptaron y sobrevivieron bajo el dominio extranjero. En el Monumen Ngejaman, o "Wayah Titiyoni", aprenderá sobre los vínculos simbólicos de este icónico reloj con el colonialismo y su recepción desigual por parte de la sociedad javanesa local.
Al acercarse al histórico GPIB Marga Mulya, descubrirá cómo la religión desempeñó un papel complejo tanto en la administración colonial como en la resistencia local. El recorrido continúa hacia Gedung Negara, donde residieron funcionarios holandeses que supervisaban la colonia con vigilancia, y el imponente Benteng Vredeburg, construido originalmente para supervisar la corte del sultán, pero que posteriormente simbolizó la opresión del dominio holandés sobre Yogyakarta.
El Kantor Pos y el Banco de Indonesia muestran los sistemas económicos que impulsaron los intereses coloniales, a menudo a costa de la prosperidad local. Finalmente, su visita al Monumen Serangan 1 Maret destacará la lucha de Indonesia por recuperar su soberanía durante la reocupación holandesa en 1949, un punto de inflexión clave en el camino de la nación hacia la libertad.
El recorrido concluye en la Gereja Santo Fransiskus Xaverius, un conmovedor recordatorio del diverso legado colonial de Yogyakarta. Su guía compartirá historias que reflejan tanto la grandeza como las dificultades de esta época, recordando a los participantes que la historia se ve desde múltiples perspectivas. Es posible que escuche diferentes perspectivas durante el recorrido, lo que le permitirá comprender mejor el pasado colonial de Yogyakarta desde una perspectiva tanto indonesia como internacional.