Terezín fue un campo de concentración situado aproximadamente a una hora al norte de Praga, en la República Checa, durante la Segunda Guerra Mundial. Para 1940, la Alemania nazi había asignado a la Gestapo la tarea de convertir Terezín en un gueto judío y campo de concentración. Albergaba principalmente a judíos de Checoslovaquia, así como a decenas de miles de judíos deportados principalmente de Alemania y Austria, así como a cientos de los Países Bajos y Dinamarca. Más de 150.000 judíos fueron enviados allí, incluidos 15.000 niños. Posteriormente, la mayoría de estas personas fueron enviadas por ferrocarril a los campos de exterminio de Treblinka y Auschwitz, en la Polonia ocupada.
Esta visita es esencial para comprender la compleja historia que se desarrolló aquí en 1941, cuando las comunidades judías de la región fueron deportadas a través de Terezín a los campos de exterminio. También es fundamental comprender qué les ocurrió a tantas personas inocentes a través de artefactos reales, dibujos infantiles, poesía y otros objetos excepcionales que sobrevivieron a sus dueños y que hablan con tanta elocuencia por ellos. Terezín era completamente diferente, tanto psicológica como físicamente, a cualquiera de los otros 632 campos.






























