Comienza tu exploración en el Parque de Nara. Aquí podrás vivir la experiencia de dar galletas de arroz a los ciervos. En la creencia sintoísta, los ciervos son considerados mensajeros de los dioses, y cientos de ellos deambulan libremente por el lugar.
Después, visita el santuario Kasuga Taisha, conocido por sus profundas raíces históricas y rodeado de un bosque misterioso donde se cree que residen espíritus divinos. El santuario es famoso por sus miles de farolillos colgantes, que iluminan las calles con su luz serena, especialmente durante los festivales.
También puedes visitar el templo Todaiji, que es un lugar patrimonio de la humanidad. Es el templo más famoso de Nara, donde los visitantes no solo pueden ver con sus propios ojos una de las estructuras de madera más grandes del mundo, declarada tesoro nacional, sino también sentir sus 1.300 años de historia.
