Los alrededores de Londres albergan lo más destacado de la historia y cultura británica: el Castillo de Windsor, como el castillo habitado más antiguo del mundo, muestra la majestuosidad milenaria de la monarquía con sus impresionantes Salones de Estado y la Capilla de San Jorge; Stonehenge, con su misterioso círculo de piedras prehistóricas, despierta infinitas elucubraciones sobre los calendarios astronómicos y rituales de sacrificio del Neolítico; las Termas romanas de Bath conservan intactos los restos del templo termal de la época romana, permitiendo a los visitantes tocar las huellas de la vida de hace dos mil años a través del vapor; mientras que la cercana Abadía de Bath, con su imponente arquitectura gótica perpendicular y su bóveda en abanico, representa el esplendor de la fe y el arte medieval. Estos lugares emblemáticos tejen juntos una épica británica que abarca desde la civilización prehistórica hasta el dominio romano, y desde la Edad Media hasta la monarquía moderna.

















