Pasea por las antiguas ruinas de Pompeya y descubre cómo vivían los romanos en el siglo I. Después, disfruta de una visita al Monte Vesubio y haz una caminata ligera hasta su cima. La violenta erupción de este volcán aún activo en el año 79 d.C. destruyó y enterró Pompeya, una ciudad que en su día fue próspera y sofisticada.
Tu primera parada es Pompeya, un Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, donde disfrutarás de una visita de 2 horas al yacimiento arqueológico junto a tu guía oficial. Es una ciudad congelada en el tiempo, enterrada bajo ceniza, piedra pómez y otros escombros hasta que comenzaron las excavaciones en 1748. Podrás ver réplicas de yeso que muestran expresiones faciales y posturas corporales detalladas de los residentes que no lograron escapar a tiempo.
Después, salta sobre losas que antiguamente servían para cruzar calles inundadas y observa las marcas en el camino dejadas por carros romanos. Entre los puntos destacados de este histórico lugar se encuentran la Basílica, el Foro, el Templo de Júpiter, el Macellum, la Vía de la Abundancia, las Termas Estabianas y mucho más, como los frescos y mosaicos bien conservados, e incluso antiguos grafitis.
Después de la visita a Pompeya, podrás disfrutar de tiempo libre para comer.
A continuación, tu autobús te llevará a unos 3.280 pies (1.000 m) por el Monte Vesubio. Hoy en día, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, sigue siendo uno de los volcanes más peligrosos de Europa. Si lo deseas, puedes tomar un corto camino hasta donde te espera un guía local y asomarte a las profundidades del cráter. Desde la cima, podrás disfrutar de hermosas vistas panorámicas de la bahía de Nápoles. Después de admirar este impresionante paisaje, el autobús te devolverá al punto de partida.
