Hábitat exclusivo de delfines con una altísima tasa de avistamiento de ejemplares salvajes. Posibilidad de observación desde la embarcación o de snorkel para nadar cerca de ellos, en un entorno natural sin domesticación artificial.
Las aguas son cristalinas y transparentes, y además de delfines, hay coloridos corales y peces tropicales, permitiendo combinar en un mismo viaje el avistamiento de delfines con el esnórquel para admirar los paisajes submarinos.
La experiencia del viaje en el mar es cómoda y relajante, con aguas tranquilas y poco oleaje, apta para todas las edades. Es un clásico proyecto de ocio marítimo en el Mar Rojo.