En la orilla del Lago Bled es posible dar un breve paseo junto al lago, admirar las vistas y observar los majestuosos cisnes y los juguetones patos nadando en el agua. O puedes relajarte y hacer una parada en una de las cafeterías, donde no puedes dejar de probar la kremšnita, el tradicional pastel de crema de Bled.