Es hora de descubrir Fátima.
Con sus orígenes profundamente arraigados en la historia, fue durante la ocupación árabe cuando este asentamiento se desarrolló y recibió su nombre. Según la leyenda, durante la Reconquista Cristiana, el caballero templario Gonçalo Hermingues, conocido como "Traedor-de-Moros", se enamoró de Fátima, una mora capturada en una emboscada. Correspondiendo a su amor, la joven se convirtió al cristianismo y adoptó el nombre de Oureana.
En el siglo XVI, el asentamiento se convirtió en una parroquia de la colegiata de Ourém, dentro de la Diócesis de Leiria.
Su desarrollo posterior se remonta a los eventos conocidos como las Apariciones de Fátima, a principios del siglo XX. Se ha convertido en uno de los centros clave del Culto a la Virgen María en Portugal y ha sido reconocido mundialmente por la Iglesia Católica.