Bajo el monte Fuji, el momento en que el autobús acuático se sumergió en el agua me hizo palpitar el corazón.
Tres meses después recibí las postales que hice yo mismo, es increíble, ¡qué romántico puede llegar a ser esto!
Ese abuelo centenario es tan adorable, nos sorprendió con un café matcha, ¡qué sorpresa tan maravillosa! ----LUNA