El alma de la comida en la playa en verano: pescado asado al carbón hasta que las espinas queden crujientes, exprime un poco de zumo de limón y disfruta de un sabor tan delicioso que te lamerás los dedos.
Elaborado con carne de cerdo negro, untado con una mezcla secreta de hierbas y sal marina, asado hasta que los bordes estén ligeramente crujientes y jugosos, perfecto para acompañar con vino tinto local.
El aroma de mantequilla y ajo impregna cada hebra de la carne de langosta, que es elástica y jugosa, con una explosión de dulzura y untuosidad en el paladar.