Descubra una fascinante combinación de maravillas naturales y leyendas inquietantes en un viaje de un día completo a la mina de sal de Slănic y al monasterio de Snagov, dos de los sitios más intrigantes de Rumania.
Comienza tu aventura con un descenso a la mina de sal de Slănic, ubicada en las pintorescas estribaciones de los Cárpatos. Conocida por sus inmensas galerías subterráneas, la mina es una de las excavaciones de sal más grandes de Europa. Al adentrarte 200 metros bajo la superficie, te maravillarán las imponentes paredes de sal, las vastas cámaras abiertas y las esculturas talladas directamente en la roca rica en minerales. El microclima constante y fresco, junto con el aire excepcionalmente limpio, la convierten en un oasis subterráneo único, al que se le atribuyen propiedades terapéuticas. En su interior, también encontrarás un museo, zonas deportivas y una acústica impresionante que realza la atmósfera surrealista.
Por la tarde, viaje al norte hasta el Monasterio de Snagov, un apacible santuario del siglo XV situado en una isla en medio del lago Snagov. Accesible por un estrecho puente, el monasterio está rodeado de leyendas por ser el supuesto lugar de enterramiento de Vlad el Empalador, históricamente temido y conocido como Drácula. La serena belleza de la isla, combinada con los antiguos frescos y el encanto mítico del monasterio, ofrece un final misterioso y contemplativo para un día lleno de maravillas e historia.


















