Pasea por el antiguo pueblo pesquero de Ine, admira la belleza de las casas flotantes y disfruta de la experiencia de alimentar a las gaviotas en un crucero.
Disfruta de su encanto desde tres perspectivas diferentes: tierra, mar y alturas.
Evita las multitudes de turistas, viaja en coche pequeño y disfruta de un desplazamiento relajado.