El recorrido está diseñado para serpentear bajo los antiguos árboles del bosque primigenio de la Isla Norte.
El campo de golf ofrece un entorno extremadamente tranquilo, aire fresco y una sensación de completo aislamiento del mundo exterior.
Los calles no son planos, sino que tienen una ondulación natural, combinada con trampas de arena y obstáculos de agua colocados estratégicamente.