No es simplemente vestir un hanfu, es una ceremonia tradicional completa desde adornar la frente hasta recoger el cabello, que te transforma en un instante de viajero a un inmortal de un cuadro.
Los maquilladores profesionales crearán un look personalizado según tu tipo de rostro y estilo personal. Cada horquilla floral y cada pliegue de la tela irradian exquisitez, rechazando la uniformidad de la producción en serie.
Durante la sesión de fotos no hay poses forzadas, el fotógrafo utiliza poemas e interacciones con el escenario para ayudarte a relajarte, permitiendo que muestres de forma natural la elegancia y vivacidad del estilo antiguo.