
▲ [Montaña Qingcheng — Purifica tus pulmones, respira oxígeno y siéntete como un inmortal] ¡Amigos y amigas, nuestra primera parada es directo a la Montaña Qingcheng! Este lugar encarna a la perfección el viejo dicho: "La serenidad del mundo reside en Qingcheng". Al cruzar la puerta de la montaña, te sentirás completamente renovado. Los imponentes árboles bloquean el sol, creando una frescura natural como un aire acondicionado. Simplemente camina con tranquilidad, escucha el murmullo de los manantiales y descubre los templos taoístas escondidos entre los bosques, con el incienso flotando en el aire. En un instante, olvidarás el estrés de la ciudad. Aquí no vienes a correr, ¡vienes a ser un "pájaro libre entre nubes despreocupadas" por unas horas!

▲ [Dujiangyan: Descubre la "tecnología revolucionaria" de la antigüedad] Al bajar del Monte Qingcheng, no te apresures a volver a Chengdu. Con solo pisar el acelerador, el conductor te llevará directamente a Dujiangyan. ¡Esto no es una simple obra hidráulica, sino el "avance tecnológico revolucionario" de nuestros ancestros hace más de 2000 años! Desde la "Boca del Pez" podrás admirar cómo el río Minjiang se divide en dos. Luego, en el "Aliviadero de Arena Volante", descubrirás su ingenioso sistema para desviar sedimentos, y en la "Boca de la Botella", cómo canalizan el agua para irrigación. ¡No podrás evitar exclamar: "¡Padre e hijo Li Bing, sois unos genios!" Esta obra sigue funcionando hoy en día, sustentando toda la llanura de Chengdu. ¡Simplemente asombroso!

▲ [Experiencia con servicio de coche privado con conductor: la esencia del viaje para perezosos] ¿Por qué recomendar el servicio de coche privado con conductor? ¡Porque es sin preocupaciones! Te despiertas naturalmente por la mañana, el conductor te recoge directamente a la puerta del hotel, y hasta puedes echarte una siesta en el camino. Transición perfecta entre dos lugares turísticos, sin prisas ni aglomeraciones en el autobús. ¡Tú decides tu itinerario! Cuando estés cansado, tira tus cosas en el coche y relájate cómodamente. ¡Qué placer! Así es como debería ser unas vacaciones: guardar las energías para escalar montañas y disfrutar del paisaje. ¿No es maravilloso?










