
▲ La montaña de las hadas nevada es simplemente un paraíso, parecido al país de las nieves de los cuentos de hadas. Aquí puedes fotografiar un trenito idéntico a los de Suiza, pasear por la carretera, contemplar la nieve blanca como el algodón, los paisajes de escarcha y nieve a ambos lados del camino, y admirar los prados alpinos envueltos en un vasto mar de nieve.

▲ En invierno, la montaña de las Hadas se cubre con una espesa capa de nieve, transformándose en un vasto paisaje blanco adornado por copos de nieve. El espectáculo invernal de la montaña de las Hadas es un verdadero festín visual que cautiva a todos los visitantes.


▲ El monte de las Hadas es un lugar perfecto para tomar fotos en cualquier rincón. Parado en la nieve, con el fondo blanco de la nieve y el cielo azul, parece sacado directamente de un cuento de hadas. Cada foto que tomes quedará espectacular.

▲ El invierno en la Montaña de las Hadas parece ser un santuario dedicado exclusivamente a los artistas. Bajo el adorno de los copos de nieve, los encantadores pastizales alpinos, los vastos bosques primitivos y las exuberantes praderas boscosas se transforman en una extensión nevada cubierta por un manto blanco.


▲ En el invierno de la Montaña de las Hadas, jugar con la nieve es una actividad imprescindible. Aquí podemos rodar bolas de nieve, hacer muñecos de nieve con amigos o familiares, ponerles gorros y bufandas, y usar zanahorias como nariz, creando instantáneamente un adorable compañero de nieve. Las guerras de bolas de nieve son aún más divertidas, lanzándonos bolas unos a otros mientras las risas resuenan por todo el paisaje nevado.

▲ En el monte Xiannü hay una estación de esquí donde podrás hacer realidad todas tus fantasías sobre este deporte, disfrutar de momentos inolvidables con familiares y amigos, y sumergirte en la diversión que ofrecen la nieve y el hielo.

▲ Un bosque de miles de hectáreas cubierto de nieve blanca, al pisar la suave capa de nieve se escucha un crujido, lejos del bullicio de la ciudad, solo la pura tranquilidad invernal que llena el alma de serenidad.










