1. Privacidad y personalización exclusivas: Disfruta de un espacio privado alquilando un barco, evitando aglomeraciones. El espacio es totalmente tuyo para personalizar, ya sea para una propuesta de matrimonio romántica o una reunión de amigos, todo a tu gusto.
2. Instalaciones completas, palacio flotante: el yate está equipado con salón, karaoke, dormitorio y cubierta de observación. Canta karaoke en el mar, toma el sol o incluso experimenta la conducción, disfrutando de un lujoso palacio en movimiento.
3. Actividades acuáticas emocionantes: no solo navegación, sino también esnórquel, pesca en alta mar, y emocionantes actividades como moto acuática y parasailing. Accede directamente al mar desde el yate para disfrutar al máximo.