Si decides alojate en Hotel Granvia Kyoto, estarás en pleno centro de Kioto, a solo unos pasos de Torre Kyoto. Además, este hotel de lujo se encuentra a 0,4 km de Calle Kawaramachi y a 2,3 km de Mercado de Nishiki.
Disfruta de tus momentos de ocio con instalaciones como un centro de bienestar, una piscina cubierta y sauna. Encontrarás también conexión a Internet wifi gratis, servicios de conserjería y una tienda de recuerdos.
Puedes disfrutar de una deliciosa comida en el restaurante Grand Jour de este hotel, que también tiene una cafetería y servicio de habitaciones con horario limitado. Qué mejor forma de acabar el día que con una bebida en el bar o lounge. Se ofrece un desayuno completo todos los días de 06:30 a 10:00 con un coste adicional.
Tendrás una sala de ordenadores, check-out exprés y periódicos gratuitos en el vestíbulo a tu disposición. Hay un aparcamiento sin asistencia (de pago) disponible.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 541 habitaciones con frigorífico y televisión de pantalla plana. Descansa como nunca en una cama con edredón de plumas y ropa de cama de alta calidad. Para los momentos de ocio, tendrás un televisor con canales por cable y conexión a Internet por cable y wifi gratis. El baño privado con ducha y bañera combinadas está provisto de artículos de higiene personal gratuitos y bidés.
«¡Tuvimos una estancia encantadora en el Hotel Granvia Kyoto! Es limpio, cómodo y tiene un ambiente cálido y acogedor. El personal fue realmente amable y se desvivió por ayudarnos, lo que nos hizo sentir como en casa. Nuestra habitación era sorprendentemente espaciosa, tanto el dormitorio como el baño, ¡una grata sorpresa!
Una de las mejores cosas de este hotel es su inmejorable ubicación, justo en la estación de Kioto. Esto hizo que desplazarse, especialmente subir al Shinkansen o tomar el Japan Rail para explorar los lugares de interés local, fuera increíblemente fácil y cómodo.
La estación de Kioto no es solo un centro de transporte, ¡es un lugar vibrante y lleno de vida! Con tantas tiendas y restaurantes, nos pasamos horas paseando, comiendo y mirando. Fue el lugar perfecto para relajarnos y disfrutar del tiempo libre entre nuestras aventuras. Hay algo para todos los gustos, y el ambiente es muy animado; realmente contribuyó a nuestra experiencia en Kioto.
El único inconveniente fue que nuestra habitación estaba bastante lejos del ascensor, lo que significaba caminar mucho de ida y vuelta. No fue un impedimento, pero la próxima vez, sin duda, pediremos una habitación más cerca del ascensor para no tener que hacer tanto esfuerzo.
En resumen, ¡con gusto nos alojaríamos aquí de nuevo cuando volvamos a Kioto!»