Yamanaka Onsen Ohanami Kyubei de Kaga está en el casco histórico, a solo 2 min en coche de Aguas termales de Yamanaka y a 11 min de Museo de Arte Kutaniyaki. Además, este ryokan japonés spa se encuentra a 11,9 km de Templo Natadera y a 14,7 km de Museo del Automóvil de Japón.
Para un relax sin igual, nada como una visita al spa. En tus ratos libres aprovecha las instalaciones recreativas, que incluyen aguas termales y karaoke. Encontrarás además conexión a Internet wifi gratis y una tienda de recuerdos.
Aprovecha para cenar en el restaurante TATTA RIGOLO, que se especializa en cocina japonesa. También hay una cafetería, por si te apetece una fabulosa merienda.
Tendrás periódicos gratuitos en el vestíbulo, consigna de equipaje y una caja fuerte en recepción a tu disposición. Hay un aparcamiento sin asistencia gratuito disponible.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 49 habitaciones con aire acondicionado y frigorífico. Mantén el contacto con los tuyos gracias a la la conexión wifi gratis. El baño privado está provisto de bañera profunda y artículos de higiene personal gratuitos. Entre las comodidades, se incluyen caja fuerte y escritorio, además de un servicio de limpieza disponible todos los días.
«El hotel ofrece un servicio de transporte gratuito a la estación de Kaga Onsen, con una duración aproximada de 20 minutos. El horario de recogida es de 14:00 a 17:00 y el de regreso de 9:00 a 12:00 (si no me equivoco), con salidas cada hora en punto. Puedes contactar con el servicio de atención al cliente de Ctrip para reservar.
Este es el hotel que elegí tras mucha deliberación. Cada habitación cuenta con su propio baño termal privado, además de cuatro baños termales privados gratuitos disponibles con reserva previa y una sauna de pago. Las habitaciones son amplias y el hotel está justo al lado del río Tsuruseike, pero llovió durante dos días durante nuestra estancia, así que no pudimos dar un paseo. En cuanto a la comida, aparte de los platos principales (pez garganta negra, sashimi y sukiyaki de ternera), las guarniciones son tipo bufé. Si bien esto evitó el desperdicio, la experiencia no fue tan buena.
Mis padres lo disfrutaron mucho, pero lamentablemente no tuvieron tiempo de explorarlo a fondo.»