Si decides alojarte en Pousada de Viseu, disfrutarás de una fantástica ubicación en el centro de Viseu, a solo 3 min a pie de Parque Aquilino Ribeiro y a 6 de Iglesia de los Terceros. Además, este hotel spa se encuentra a 0,6 km de Ayuntamiento de Viseu y a 0,8 km de Museu Grao Vasco (museo).
Relájate en el spa completo, que ofrece masajes, tratamientos corporales y tratamientos faciales. Si quieres divertirte aquí tienes para elegir, con instalaciones recreativas como una piscina al aire libre, una piscina cubierta y una bañera de hidromasaje. Encontrarás también conexión a Internet wifi gratis, servicios de conserjería y servicio de celebración de bodas.
Viriato, un restaurante especializado en cocina portuguesa, te lo pone fácil para almorzar o cenar, aunque también puedes aprovechar el servicio de habitaciones con horario limitado. Qué mejor forma de acabar el día que con una bebida en el bar o lounge. El desayuno bufé, con un coste adicional, se ofrece de lunes a viernes de 07:30 a 10:30, mientras que los fines de semana el horario es de 08:00 a 11:00.
Tendrás un centro de negocios, periódicos gratuitos en el vestíbulo y tintorería a tu disposición. ¿Estás organizando un evento en Viseu? En este hotel tienes a tu disposición 1539 metros cuadrados de espacio con zona para conferencias y salas de reuniones. Hay un aparcamiento sin asistencia (de pago) disponible.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 84 habitaciones con minibar y televisión LCD. La conexión wifi gratis te mantendrá en contacto con los tuyos. Además, podrás disfrutar de canales por cable. El baño privado con bañera está provisto de artículos de higiene personal gratuitos y bidés. Entre las comodidades, se incluyen caja fuerte, escritorio y teléfono.
«Un hotel magnífico, pero la piscina exterior nos decepcionó.
La Pousada de Viseu es un hotel espléndido, lleno de encanto e historia. La bienvenida, el entorno, las comodidades… todo fue absolutamente perfecto. Un verdadero remanso de paz.
Lamentablemente, la piscina exterior arruinó nuestra experiencia. Los niños saltaban ruidosamente, chapoteaban por todas partes y gritaban a todo pulmón, sin que ni sus padres ni el personal del hotel intervinieran.
Es muy lamentable que no haya carteles que indiquen normas de respeto o silencio, y que ningún miembro del personal parezca velar por un mínimo de tranquilidad.
Elegimos este hotel para relajarnos en un entorno tranquilo, no para experimentar el ambiente de una guardería ruidosa. Como resultado, ni siquiera pudimos disfrutar de la piscina, ya que el bullicio era constante. Estimado gerente, si está leyendo este mensaje, le instamos encarecidamente a que establezca normas de buen comportamiento en la piscina, de acuerdo con el estándar de su establecimiento y las expectativas de sus clientes, que vienen en busca de paz y relajación.»