Si decides alojarte en Hotel Saint George, disfrutarás de una céntrica ubicación en Puerto Iguazú, a solo cinco minutos en coche de Casino Iguazú y Triple Frontera. Además, este hotel spa se encuentra a 14,7 km de Entrada a las Cataratas del Iguazú y a 17,5 km de Cataratas del Iguazú.
Relájate en el spa completo, que ofrece masajes, tratamientos corporales y tratamientos faciales. La diversión está asegurada en este alojamiento, que ofrece una piscina al aire libre, un tobogán acuático y una bañera de hidromasaje. Encontrarás además conexión a Internet wifi gratis, servicios de conserjería y una tienda de recuerdos.
Tienes un restaurante y una cafetería a tu disposición para comer algo, pero si lo prefieres, puedes llamar al servicio de habitaciones con horario limitado de este hotel. Qué mejor forma de acabar el día que con una bebida en el bar o lounge. Se ofrece un desayuno bufé gratuito todos los días de 06:30 a 10:30.
Tendrás periódicos gratuitos en el vestíbulo, un servicio de recepción las 24 horas y consigna de equipaje a tu disposición. ¿Estás organizando un evento en Puerto Iguazú? En este hotel tienes a tu disposición 109 metros cuadrados de espacio con zona para conferencias y salas de reuniones. Hay un aparcamiento limitado disponible.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 121 habitaciones con aire acondicionado, minibar y televisión LED. La conexión wifi gratis te mantendrá en contacto con los tuyos. Además, podrás disfrutar de canales por cable. El cuarto de baño está provisto de artículos de higiene personal de diseño y bidés. Entre las comodidades, se incluyen caja fuerte y hervidor eléctrico, además de un servicio de limpieza disponible todos los días.
«La ubicación del hotel es excelente, la estación de autobuses está justo enfrente.
El desayuno del hotel también es bastante completo.
El mayor inconveniente es la mala insonorización.
Cada mañana se oye a los vecinos saliendo de sus habitaciones.
El diseño de las puertas de las habitaciones del hotel debe tener algún problema.
Cada vez que alguien sale de su habitación, la puerta hace ruido al cerrarse.
Es imposible no despertarse.
En cuanto a la limpieza de la habitación, parece que las toallas no se cambian a diario.
La piscina no parecía muy limpia.»