Usuario invitado
17 de marzo de 2025
Nos hospedamos por 2 noches con mi pareja en una habitación "Village Suite" Es dificil hacer la reseña de un hotel donde todo es perfecto. Desde el momento en que uno llega y lo invitan a la terraza con una copa de champagne mientras se hace el proceso de check in uno se da cuenta de lo que es la experiencia Omnia. El hotel tiene una vista inmejorable de la ciudad y a su vez está en una ubicación estrategica cerca de la misma y de la estación de tren. La habitación resultó IMPRESIONANTE. Amplia, cómoda, confortable, con todo el equipamiento que uno esperaría en un hotel de esta categoría y mas aún. El whisky burbón de bienvenida que está incluido en la habitación es excelente y le da un toque único. Las instalaciones del hotel son también excelentes, con infinitos espacios diferentes para descubrir donde uno puede relajarse disfrutando de un buen trago o simplemente mirando la estufa de leña. El SPA es genial, fuimos 2 veces y lo disrutamos mucho para relajarnos depsués de un día de esquí o de recorrer la ciudad. Lo que mas nos gustó fue el jacuzzi exterior con vista al Matterhorn, donde uno puede ver el atardecer mientras va cambiando el color de Zermat desde el agua caliente. El desayuno es impresionatne tamibén, variado y delicoso, con excelentes opciones para todos los gustos. La atención de TODO el personal fue excelente, destacando la atención del equipo del front desk. Esperamos poder volver en el futuro.