Sonia
1 de noviembre de 2023
Definitivamente no recomendaría este hotel. El hotel en si es bonito y está bien situado, hay que caminar un poco desde las paradas de metro pero el barrio donde está ubicado es bonito y tranquilo.
Sin embargo lo que atañe al hotel deja mucho, mucho que desear.
Habitación que huele a cerrado nada más entrar, si se te olvida a ti de abrir la ventana por la mañana cuando vuelves por la noche te das cuenta que nadie ha ventilado (la limpieza diaria consiste en hacer la cama y doblar las toallas, no se ocupan de absolutamente nada más).
El baño está muy descuidado, con las juntas de los azulejos llenas de moho.
Y sin duda lo que más me llamó la atención fue la falta de higiene en el buffet, cada día teníamos que pedir que por favor nos limpiaran la mesa antes de sentarnos, y la explicación es sencilla: NO limpian la mesa después de casa cliente! Recogen los platos del cliente anterior y la mesa se queda tal cual, y por supuesto los manteles individuales aguantan todo el servicio, sin cambio ni limpieza. Bochornoso! Que en un hotel tengas que pedir que te limpien la mesa antes de sentarte, me parece bochornoso! Y no se trata de falta de personal, en muchas ocasiones había 2 personas charlando tranquilamente con el recepcionista del buffet.
Y la comida del buffet bastante normal también, nada que reseñar, para un hotel de estas características bastante pobre, incluso cuando se agotaba la fruta fresca había que esperar una media hora hasta que la repusieran.