Usuario invitado
4 de febrero de 2023
Un paisaje espectacular y un cielo impresionante. El hotel tiene unas cabañas muy amplias con un mobiliario austero pero suficiente y muy cómodo. En la azotea había una cama que se podía arreglar para dormir, algo no muy recomendable cuando fuimos, ya que la temperatura caía a unos 5º por la noche. A cambio ofrecía un panorama del cielo impresionante. La atención del personal fue muy buena y la comida que ofrecían bastante aceptable. Las familias de facoceros que van a comer al jardín del hotel le dan un toque exótico.