Usuario invitado
2 de junio de 2024
El hotel está situado cerca de la estación de tren, lo que permite llegar al centro de Milán muy rápidamente a pesar de la distancia. En cuanto al hotel en sí, no hay teteras ni teteras/cafeteras en las habitaciones. Sin botella de agua. Sólo una pantuflas para dos personas y no hay albornoces. El desayuno era muy normalito y poco variado, además faltaba algo tan básico como una cafetera. El agua de la piscina es fría y hay dos saunas, una clásica y otra caliente con vistas a la ciudad. La habitación estaba limpia y la cama era cómoda. El aire acondicionado funcionó muy bien. Sin televisión inteligente. Sin embargo, me parece que durante mi estancia en la piscina alguien andaba por mi habitación a pesar del cartel que informaba de no molestar, pues al regresar y tras introducir la tarjeta, la puerta se movió sola sin tocar la manija, y el cartel estaba tirado en el suelo dentro de la habitación.
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