Usuario invitado
10 de agosto de 2024
Pasamos una noche en esta posada, reservamos tarde porque muchos hoteles estaban llenos en Santillana. En primer lugar, se encuentra a 40 minutos a pie de Santillana, por lo que hay que coger el coche para llegar hasta allí. La habitación estaba muy mal insonorizada y se oía muy fuerte el ir y venir de las escaleras y los pasillos, y los ruidos de las tuberías de las habitaciones vecinas. Además, la ropa de cama es de mala calidad: es imposible moverse en la cama sin despertarse. arriba el otro. Por último, el desayuno es de mala calidad: zumo de “naranja” reconstituido, “jamón”, bollería industrial en plástico…
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