Usuario invitado
13 de junio de 2022
Cuando crucé la puerta de Hacienda Valentino, sentí la cálida bienvenida del lugar... Me dieron ganas de sentarme y pedir un café, un vino o una cerveza, ya que hay un café-bar a un costado de la recepción llamado: "El Colibrí". La arquitectura colonial de la Hacienda es admirable y su posición histórica en el pueblo mágico es bastante interesante. Dentro se percibe una especial armonía con la naturaleza ¡hay árboles gigantes en las habitaciones!, y los productos de higiene son 100% ecológicos. El personal que nos atendió fue muy amable de principio a fin. El cuarto donde nos hospedamos estaba amplio con buena iluminación, la cama cómoda y, en general, todo bastante limpio, con encantadores detalles en muebles y muros. Tuve la oportunidad de convivir con el dueño de la Hacienda... mientras jugábamos me lamió un cachete... Valentino es un perro listo y juguetón 😂 También nos saludó "Chanel" una perrita traviesa pero llena de bondad... Porque sí, el lugar es "Pet Friendly" y es genial. Sin duda, cuando vuelva a San Cristóbal regresaré a este hotel, se encuentra prácticamente en el centro y queda cerca de todo. ¡Gracias por su atención!