Usuario invitado
3 de mayo de 2023
Nunca, jamás, ni alojándome en un hotel de 5 estrellas me han tratado mejor. No se puede ser más atentos ni más amables, con mención especial a la comida tan rica que hace la veterana cocinera. Es estupendo despertarse con el canto de las aves, pues el hotel está en un sitio muy tranquilo y bien insonorizado. La ubicación es estupenda, a poca distancia de un montón de lugares a visitar, como Cangas, Picos de Europa, Potes... No puedo olvidarme de mencionar la Senda del Deva, que comienza al lado del hotel y es una maravilla poder pasear descubriendo todo lo que ofrece el curso del río, con el discurrir del río y el trino de los pájaros como fondo. El jardín, con terraza/comedor acristalada, es una maravilla y tiene vistas espectaculares