Usuario invitado
17 de enero de 2023
Un pequeño hotelito con mucho encanto. El anfitrión, Kadir Turk, muy amable y servicial atendió cada cosa que pedimos con prontitud. Se desvió de la rutina del hotel para acomodar nuestras necesidades en cuanto a horas de desayuno, sirviéndolo mas temprano cuando necesitábamos salir temprano del hotel. El hotel esta limpio, tiene todo lo que podíamos necesitar. A pesar de ser estilo cuevas, la habitación es grande y cómoda. El internet es bueno. El baño espacioso y con secador/calentador de toallas, muy necesario en invierno. El Sr. Turk nos ayudó a conseguir excursiones y nos recomendó restaurantes. Siempre atento a ayudar con las traducciones a la hora de contratar taxis. El desayuno, incluido en el precio de la reserva, es un desayuno típico turco con muchas opciones, todas deliciosas que la esposa del dueño prepara. Incluye variedad de panes, frutas, mermeladas, huevo, aceitunas, tomates, pepinos salsas, y café, todo servido con gusto y cariño. Recomendado!