Usuario invitado
15 de marzo de 2025
Llegamos a Libo demasiado tarde y el taxista que nos atendió en línea no pudo encontrar el hotel. El jefe se mostró muy entusiasta y el servicio fue atento y considerado. Vino a recogernos enseguida y nos cambió a una habitación más grande. Las toallas y las toallas de baño eran desechables, limpias e higiénicas. El efecto de proyección fue muy bueno y vimos una película allí. A la mañana siguiente, el jefe nos acompañó a la entrada del lugar turístico en un coche eléctrico. Aunque la casa de familia está a solo cien metros de la entrada, el servicio sigue siendo muy atento. Además, después del tour, el equipaje se puede enviar al punto de embarque gratis. La experiencia en general fue una grata sorpresa.
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