Usuario invitado
31 de enero de 2023
Fui hace unos días con mi familia y nos sorprendió lo bonito del lugar, la comida exquisita, las bebidas super ricas con su tequila Big Boy, los postres... la creme brulé; la atención inigualable, la playa privada. Todo el personal fue muy cortés y te hacen sentir como en familia ya que son 11 habitaciones decoradas divino por cierto. Todavía es muy virgen y puedes ver los cerros verdes a tu alrededor y toda la flora y fauna maravillosos. Altamente recomendable para descansar y darse una escapada a un lugar exclusivo, privado y acogedor. Seguro volveremos pronto.