Usuario invitado
13 de julio de 2023
Es el típico hotel familiar de montaña, con Spa y un restaurante con un elaborado menú que tuvimos ocasión de probar una noche. Éramos 4 adultos y nos resultaba caro para repetir, aunque nos gustó mucho la experiencia. El desayuno está bastante bien y además se incluye en el precio de la habitación. Fruta fresca en abundancia, pan de muchos tipos, quesos y embutido, cereales, huevos que pones a cocer tu mismo el tiempo que deseas, y la máquina del café pensamos que sería como las habituales de los hoteles que suelen dar un pésimo café pero sorpresivamente el café era de calidad. La máquina molía el café al instante y la leche no era en polvo. Teníamos una habitación cuádruple bastante cómoda y las vistas son impresionantes. Es un valle no tan turístico pero precioso y el pueblo es muy tranquilo. Quiero hacer especial mención a Adriano, que se preocupó de que repararan el cargador eléctrico y pudimos recargar nuestro coche cada día, además hablaba un perfecto español y nos explicó todo con detalle y aconsejó excursiones cerca de la zona muy recomendables. Algunos aspectos del hotel pueden resultar anticuados pero hay que entender el tipo de hotel que es, pero temas importantes como la limpieza por ejemplo, son satisfactorios. Volvería al hotel y a la zona, que es preciosa.