Usuario invitado
31 de enero de 2023
No hay recepcionista, nos recibe un señor sin peinar, en pantalón corto y una camiseta manchada que resulta ser el dueño (algo raro porque no es una imagen adecuada) 2- Habitación con ventana pequeña que da a un tejado de la parte de atrás del hotel (las vistas horribles). 3- Habitación con mucha falta de iluminación, por lo que estás en penumbra, aunque enciendas la luz. 4- Estás en el campo, pero no hay mosquiteras en las ventanas por lo que tienes que tener las ventanas cerradas. 5- El toallero del baño se cae y el grifo pierde agua. 6- Pasamos una muy mala noche ya que el colchón y la almohada eran incomodísimos, no sé si por viejos o por ser de muy mala calidad. 7- Este es el punto principal: la primera noche reservada de una de las cajas no tenía cena y mi marido y yo fuimos a tomar algo a la terraza de la cafetería del hotel. Nos atendió un chico joven, nos dijo que él servía las bebidas, pero le decía a su compañero que nos trajera la carta. Después de reclamarle en repetidas ocasiones que no venía nadie y verlos discutir delante de los clientes en el bar con dicho compañero. Una persona con un aspecto impresentable que resultó ser el camarero, mal educado y con actitud chulesca nos dijo que no había carta de raciones y si queríamos tenía que ser un menú. Todo esto, repito de una manera totalmente insultante (no voy a transcribir exactamente lo que dijo) pero entre las pintas, la falta de educación y que había pasado una hora y media, nos fuimos sin cenar. Nos enteremos después que la cocinera que tenían está de baja y la cocina la llevan como pueden el dueño, su mujer y el camarero con pintas por lo que en conclusión la cena que nos entraba al día siguiente no nos inspiraba mucha confianza. En resumen, parecía que estábamos dentro de un episodio de Pesadilla en la Cocina.