Oreally
5 de junio de 2024
El palacio, donde originalmente vivían los nobles, fue convertido en hotel. Debajo del sitio original se encuentran las ruinas de la antigua Roma del siglo I. Ahora el hotel forma parte de la cadena Hospes y su principal característica sigue siendo el diseño.
Instalaciones: La habitación básica no es grande pero sí suficiente para su uso e incluso separa la entrada y el dormitorio. Las ventanas del hotel están diseñadas con puertas selladas para garantizar un bloqueo adecuado de la luz. Pero nuestra habitación daba a la calle, por lo que había bastante ruido por la mañana. La barrera contra el agua en la ducha no es muy buena y el washlet (que finalmente vi en Europa) no parece funcionar. El hotel tiene sus propios baños romanos tradicionales, que los huéspedes pueden reservar de forma gratuita durante una hora. Es una experiencia que no debe perderse.
Higiene: No se encontraron problemas
Entorno: Excelente diseño de áreas públicas. El patio andaluz que lo acompaña es genial. La plaza cercana también es muy bonita.
Servicio: Servicio muy atento, todo el personal habla un inglés excelente. La introducción al check-in también es muy detallada.
Texto originalTraducción facilitada por Google