Usuario invitado
3 de enero de 2023
Elegí este alojamiento para un viaje de trabajo el pasado mes de Diciembre y no puedo estar más contenta de la elección aunque me apena no haberlo podido disfrutar al máximo habiéndolo hecho en vacaciones. Está ubicado en el Campo Internacional y para poder ir a la playa requieres de transporte porque no queda al lado de la misma. En las cercanías tienes bares, supermercados, parada de taxi aunque debes de caminar un poco y si vas en coche de alquiler puedes aparcar en la misma puerta del complejo dado que hay parking gratuito y yo siempre encontré hueco. El complejo está compuesto como por pequeños bungalows (ellos lo denominan suites) que bordean la parte superior de la piscina (para ir a tu habitación no debes de pasar por la piscina sino que vas por un camino que hay dijéramos que en un piso superior a la piscina), contando a su vez todas las suites con terraza propia con hamacas, con zona común con camas balinesas, así como con terraza con mesa y sillas en la parte posterior (salida de la habitación). En mi caso me alojé en una suite-estudio, vamos las más básicas, y como comentaba para llegar a la misma pasas por una zona de césped con camas balinesas para descansar o estar cómodamente tumbado (cada x habitaciones hay una zona común así por delante); y accedes a tu suite por la terraza exterior de la misma que cuenta con hamacas así como tendedero. Una vez accedes al interior te encuentras una especie de recepción con sofá, mesa baja, mesa/escritorio con televisión así como zona cocina (compuesta por grifo, nevera, microondas, así como armarios). Posteriormente, al final está el lavabo y a su lado la habitación doble principal compuesta por un gran armario empotrado y con salida a una mini terraza trasera. Cuenta con amenities, aire acondicionado y todo muy completo, ideal para viajes de ocio o trabajo. En la recepción el personal es muy simpático, y el Wifi funciona perfectamente. Respecto a las comidas no puedo indicar nada puesto que salía muy temprano cada día del alojamiento y debido a que el horario de desayunos comenzaba a las 7.30 ninguno de los días pude siquiera desayunar allí. Puedo decir que todo está limpísimo, que el personal es super agradable, que cuenta con todo tipo de servicios, que la relación calidad-precio es extraordinaria y que el descanso es sensacional. Es una maravilla porque no te enteras de los ruidos o conversaciones de los de la habitación de al lado (en otros alojamientos si que se escucha todo porque las paredes parecen de papel) y todo el mundo es super respetuoso. Ah y admiten mascotas. Personalmente recomendaría este establecimiento sin dudarlo.