Usuario invitado
31 de enero de 2023
Me hospedé el fin de semana de semana santa, por ende el hotel estaba lleno, ya que todos estamos de vacaciones. Pero a pesar de estar el hotel lleno el lugar se disfruta son problema alguno, es un hotel relativamente pequeño, donde su principal característica es el servicio personalizado, el persona siempre, amable, atento y servicial. la habitación estaba perfecta, las instalaciones en general de rincón a rincón eran mágicas. La comida es realmente deliciosa, tiene una muy buena propuesta, los chicos muy capacitados y profesionales. Hubo un pequeño detalle en mi habitación, pero el personal logró resolverlo al momento que lo reporté. y para mi eso vale mucho. Quedé enamorado del lugar, de sus paradisiacas senderos que rodean toda la propiedad, haciendo mis mañanas y mis noches un viaje a la tranquilidad y clavado a la experiencia y relajación, solo me faltó vivir la experiencia del SPA. pero prometo que cuando regrese tomar al menos uno. ya que con las áreas verdes y el área de la alberca fue lo suficiente como para desconectarme y relajarme. Gracias por todo, nos vemos pronto.