Usuario invitado
25 de noviembre de 2023
Excelente hotel, no dan ganas de irse. Es un hotel boutique decorado y ambientado con muy buen gusto, muy cálido. Desde el momento en que llegas, te sientes bien recibido, todo el personal ha sido muy amable. Nos alojamos en una habitación en la planta baja, que da al patio central. La habitación era muy cómoda, hay un desnivel en el baño por lo que hay unos tres escalones, entiendo que ha sido la manera de conservar la arquitectura y suelo original de esta casona. El desayuno es muy completo y se sirve en el restaurante donde también tuvimos la oportunidad de cenar exquisitos platos. El wifi es gratuito y con excelente conexión en todo el hotel. Si quieres comprar artesanías, hay un local dentro del hotel. La piscina con la pared de espejo al fondo y todo el entorno logrado seguramente por paisajistas, hacen que encuentres un lugar bellísimo para relajarte. También lo puedes hacer en otros sectores ambientados como living. Se respira mucha paz y realmente es un placer quedarte disfrutando o bien relajarte luego de una visita al centro de Cachi que queda a tan solo 4 cuadras. Sin dudas volveré siempre que visite Cachi y lo recomiendo. Solo hay que tener en cuenta que puede haber dificultad en el desplazamiento para personas con movilidad reducida. No todas las habitaciones tienen aire acondicionado, generalmente refresca bastante a la noche pero lo comento por si sufres de calor.