Laura
4 de abril de 2023
Reservé una habitación individual en este hotel, buscando un lugar tranquilo y céntrico en el que descansar y sentirme segura pues era mi primer viaje sola.
El hotel está al lado de la estación central de Bolonia, que conecta con el aeropuerto en un trayecto de 7 minutos. Y tardas en llegar a la Piazza Maggiore, 20 minutos caminando, aunque pasados 5 ya estas en un camino de pórticos lleno de comercios, mercados, restaurantes... La zona centro. Por lo tanto cumplió mis expectativas, se puede descansar perfectamente ya que la zona donde está es urbana pero más tranquila.
El personal es encantador, muy atento y cercano al cliente ofreciendo siempre la mayor comodidad. En recepción hablan español.
La habitación individual cuenta con una mini nevera y un hervidor eléctrico. La cama es cómoda y tiene una cortina gruesa que tapa la luz y permite descansar. El baño cuenta con una ducha grande, varias toallas y accesorios de higiene de cortesía. Todo esta muy limpio y el servicio limpia a diario.
En mi caso, solicité el desayuno en el hotel y no puedo estar más satisfecha pues aunque soy celíaca el personal dispone de unas cestas espectaculares y completas. Además realizan el café al momento y con una cafetera barista.
Volvería a alojarme en el Guercino indudablemente.