Usuario invitado
24 de julio de 2024
Hotel pequeño, sencillo y con mucho encanto, con maravillosas vistas de Gorica, uno de los barrios históricos de Berat, la “ciudad de las mil ventanas “. Excelente ubicación en el centro de Berat, en Mangalem, otro de los barrios históricos. El hotel es una antigua casa otomana rehabilitada. Es de destacar la amabilidad y simpatía del personal. El desayuno en la terraza con las espectaculares vistas, magnifico. Totalmente recomendable.