Usuario invitado
3 de diciembre de 2022
Nos hemos hospedado ayer con el pack otoño gastronómico. El lugar impresionante, es realmente como estar en un pazo, tiene mucho encanto, pero… es lo único que tiene. Hemos pasado muchísimo frío tanto en las habitaciones como en el comedor, por no hablar de los pasillos. Solo encienden la calefacción un par de horas a la noche y a la mañana que no son suficientes ni para caldear la habitación. No me he podido duchar del frío que hace. El desayuno muy básico y con un horario muy reducido para ser sábado (8-10). La habitación que nos dieron son dos camas, entendemos que es difícil tener camas de matrimonio para todos, pero no avisar que las camas van a ser separadas (sin posibilidad de juntarlas) no me parece correcto. Sobre el menú de la cena: correcto. Los callos y la croqueta muy muy ricos, el resto normal, pero no eran raciones abundantes. No recomiendo este sitio, por lo menos en invierno. En verano, ya depende de si consideras que el lugar compensa el precio, el desayuno y la posibilidad de camas separadas.