Usuario invitado
7 de julio de 2023
Pequeño y acogedor hotel en Sardiñeiro, una localidad muy cercana a Finisterre. Estuvimos en una habitación triple con preciosas vistas a la playa de Sardiñeiro, que está a 1 minuto caminando. Playa de aguas frías y tranquila para ir con niños. La decoración del hotel es sencilla, poco recargada, pero con gusto. Camas cómodas y ducha amplia. Todo limpio. El hotel tiene restaurante, un plus cuando viajas con peques...,y la comida está buenísima. Ensaladas, pizzas, Raxo..., Raciones abundantes, todo rico y con una presentación impecable. Desayunamos siempre en el hotel, tostadas, bolleria.... La relación calidad precio está más que bien. Cerquita hay otros restaurantes tipo chiringuito con churrasco y un parque super chuli.