Si decides alojarte en Royal Tulip Korbous Bay Thalasso & Springs de Qurbus, estarás cerca de la bahía, a 26,6 km de Mercado de Nabeul y a 26,8 km de Fuente Natural de Agua. Además, este hotel de playa se encuentra a 37,6 km de Pabellón Deportivo de Radès y a 37,7 km de Estadio Atlético de Radès.
Olvídate del estrés con los masajes, tratamientos corporales y tratamientos faciales disponibles. Tras un baño en una de las 2 piscinas cubiertas nada como la playa privada para descansar. En este hotel de estilo mediterráneo encontrarás también servicios de conserjería, una tienda de recuerdos y una peluquería.
Entre las múltiples opciones para comer algo en este hotel se encuentran una cafetería y Amwej, uno de sus 3 restaurantes. Relájate con un refresco del bar junto a la piscina o de uno de los 2 bares con salón. Se ofrece un desayuno bufé todos los días de 07:00 a 10:00 con un coste adicional.
Tendrás tintorería, un servicio de recepción las 24 horas y atención multilingüe a tu disposición. ¿Estás organizando un evento en Qurbus? En este hotel tienes a tu disposición 420 metros cuadrados de espacio con centro de conferencias y 6 salas de reuniones. Hay un aparcamiento con asistencia gratuito disponible.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 163 habitaciones con decoraciones diferentes, equipadas con minibar y Smart TV. Las habitaciones disponen de balcón. La conexión wifi gratis te mantendrá en contacto con los tuyos. Además, podrás disfrutar de canales por cable. El cuarto de baño está provisto de artículos de higiene personal gratuitos y secadores de pelo.
«Abbiamo soggiornato in questo hotel in coppia e, nel complesso, è stata una bella esperienza. La struttura è molto piacevole e sicuramente il suo punto di forza più grande è la splendida vista sul mare, insieme alla infinity pool, davvero bellissima e perfetta per rilassarsi.
Detto questo, personalmente non lo definirei proprio un hotel luxury. La suite che ci è stata assegnata era molto spaziosa e impeccabilmente pulita, ma l’arredamento e il décor ci sono sembrati un po’ datati e in stile “2010”, quindi non particolarmente moderni o all’altezza di quello che ci si aspetterebbe da una struttura di lusso.
Un altro piccolo inconveniente è stato il check-in: abbiamo dovuto aspettare circa due ore oltre l’orario previsto prima di poter avere la camera. Abbiamo però apprezzato il fatto che ci sia stato offerto un late check-out come compensazione, gesto che abbiamo sicuramente gradito.
Nel complesso, comunque, siamo stati bene. È un posto molto bello, con una vista spettacolare e un’atmosfera ideale per staccare dalla routine e concedersi qualche giorno di relax. Con qualche aggiornamento agli interni e una maggiore attenzione ai tempi del check-in, potrebbe essere davvero un’esperienza di livello superiore.»