Si decides alojarte en King Royal Palace Ölüdeniz de Fethiye, apenas te separarán cinco minutos en coche de Playa de Ölüdeniz y Laguna Azul de Ölüdeniz. Además, este hotel se encuentra a 12,2 km de Puerto deportivo de Fethiye y a 16,1 km de Playa Çalış.
Con piscina al aire libre de temporada y muchas otras instalaciones recreativas a tu disposición, no te quedará ni un minuto libre. Tienes también una terraza y jardín donde sentarte a contemplar el paisaje.
Si tienes hambre, pasa por uno de los 2 restaurantes de este hotel. Disfruta de un detalle de bienvenida gratuito organizado por la recepción todos los días, donde podrás conocer a otros huéspedes mientras tomas un bocado. ¿Quieres despejarte? Relájate y disfruta con la bebida que quieras en uno de los 2 bares con salón.
Tendrás tintorería, un servicio de recepción las 24 horas y consigna de equipaje a tu disposición. Pagando un pequeño suplemento podrás aprovechar prestaciones como servicio de transporte al aeropuerto (ida y vuelta) de pago y aparcamiento sin asistencia gratuito.
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 73 habitaciones con minibar (con algunos artículos gratuitos) y televisión LCD. Las habitaciones disponen de balcón. La conexión wifi gratis te mantendrá en contacto con los tuyos. Además, podrás disfrutar de canales por cable. El cuarto de baño está provisto de ducha, cabezal de ducha tipo lluvia y artículos de higiene personal gratuitos.
«Como este era nuestro primer viaje al extranjero juntos, quería que nuestras cuatro noches aquí fueran una experiencia especial. Desafortunadamente, la suite con jacuzzi y vista al mar fue una gran decepción y un auténtico desperdicio de dinero. El jacuzzi del balcón era inutilizable, ya que el agua estaba, en el mejor de los casos, tibia, y la presión era pésima. Sin embargo, la vista desde nuestra habitación era simplemente espectacular. ¡Por desgracia, casi me caigo, ya que la barandilla del balcón tenía un tornillo suelto y se movió peligrosamente bajo mi peso!
Dentro, el papel pintado se estaba despegando de las paredes en varios sitios, pero el aire acondicionado funcionaba bien y la cama era cómoda.
El gerente hizo todo lo posible por solucionar los problemas e incluso nos ofreció cambiarnos a otra suite, lo cual rechazamos porque era más pequeña y tenía peor vista. Y ahí reside la cualidad que salva a este hotel: ¡su personal! Desde el gerente del restaurante hasta el director de actividades, todos fueron genuinamente amables y serviciales. Nada de sonrisas fingidas ni saludos prefabricados.
A pesar de la decepción de haber pagado por un jacuzzi que no pudimos usar, las increíbles vistas desde nuestro balcón y el maravilloso personal hicieron que nuestra estancia en el King Royal Palace Ölüdeniz fuera realmente memorable.»