Si decides alojarte en Hotel Fleur De Lys, disfrutarás de una céntrica ubicación en San José, a pocos pasos de Museo Nacional de Costa Rica y a 10 minutos a pie de Teatro Nacional de Costa Rica. Además, este hotel para familias se encuentra a 4,2 km de Parque La Sabana y a 5,2 km de Estadio Nacional de Costa Rica.
Con una terraza y jardín donde descansar y comodidades como conexión a Internet wifi gratis, ¡no te faltará de nada! Este hotel de estilo victoriano ofrece además servicios de conserjería, una tienda de recuerdos y un salón de eventos. El servicio de transporte (de pago) te llevará a varios puntos imprescindibles de la zona.
Cuando te apetezca almorzar o cenar solo tendrás que ir a Obelisco, el restaurante de este hotel, o incluso simplemente llamar al servicio de habitaciones. Qué mejor forma de acabar el día que con una bebida en el bar o lounge. Se ofrece un desayuno bufé gratuito todos los días de 06:30 a 09:30.
Tendrás conexión a Internet por cable gratis, un centro de negocios y periódicos gratuitos en el vestíbulo a tu disposición. Pagando un pequeño suplemento podrás aprovechar prestaciones como servicio de transporte al aeropuerto (ida y vuelta) disponible 24 horas y aparcamiento sin asistencia (de pago).
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 30 con decoraciones diferentes habitaciones. La conexión wifi gratis te mantendrá en contacto con los tuyos. Además, podrás disfrutar de canales por cable. El baño privado está provisto de artículos de higiene personal gratuitos y bidés. Entre las comodidades, se incluyen caja fuerte, escritorio y teléfono con y llamadas locales gratuitas.
«Me sorprendió gratamente la decoración del hotel. Aunque la habitación no tenía aire acondicionado, sí tenía ventilador, así que San José no se sentía nada caluroso por la noche. La habitación no era grande, pero tenía todo lo necesario. Si bien el agua embotellada no era gratuita, había una cafetera para preparar café sin costo adicional. Para acceder a las habitaciones del segundo piso era necesario subir escaleras. El desayuno era sencillo y delicioso, e incluía pan, huevos, arroz, fruta, café, té y leche caliente.»